Secretos del SEO 5:CÓMO OPTIMIZAR UNA IMAGEN PARA BUSCADORES

Secretos del SEO



Capitulo 5: CÓMO OPTIMIZAR UNA IMAGEN PARA BUSCADORES


Los buscadores aún no pueden utilizar el contenido de una imagen para indexar la web en cuestión, ya que éste es un desafío tecnológico que sigue pendiente, incluso para la todopoderosa Google.

Sea como fuere, es evidente que es mucho más difícil entender el sentido de una imagen que el de un texto, ya que una imagen puede encerrar muchos más conceptos que el que muestra a simple vista.

Por ejemplo, la foto de una diana con un dardo clavado en el centro puede representar un juego o, en términos más metafóricos, la consecución de un objetivo.

Para salvar este escollo, los motores de búsqueda tratan de interpretar las imágenes basándose en los textos que las acompañan.

El texto que acompaña a una imagen está compuesto por los párrafos y las palabras clave más próximas a la imagen en cuestión y la dan un “contexto” que es útil para buscadores.


Por otra parte es muy importante incorporar un título a la imagen que sea “representativo” y un texto alt que sea “descriptivo” de lo que puedes ver en ella.


Esto es así porque, en términos de programación, es mucho más fácil crear un algoritmo que pueda entender un texto que una fotografía o una ilustración, lo que requeriría la creación de un software muy complejo.

Además, ahora mismo resultaría impensable crear un sistema que permita analizar todas las imágenes contenidas en la red debido a la enorme cantidad de información que debería procesar.



La búsqueda universal: la gran revolución de Google


A pesar de las limitaciones descritas, lo cierto es que Google revolucionó la relación de las imágenes con el SEO en el 2007, año en el que presentó su sistema de búsqueda universal.

Gracias a esta mejora, los usuarios no sólo obtenían resultados basados exclusivamente en páginas web, sino también clasificados en otros formatos: imágenes, vídeos, noticias, etc en la misma página de resultados sin tener que especificar que buscaban un tipo determinado de contenido.

Al margen de representar una gran innovación, también resultaba muy cómodo para los usuarios, puesto que con una sola búsqueda era posible consultar diversos tipos de resultados.

Del mismo modo, esta novedad también suponía un nuevo reto en términos de SEO, ya que con una imagen bien optimizada se podía conseguir que una web se colara en lo más alto de la lista de resultados de Google por determinadas búsquedas.


Sin embargo, la optimización de imágenes puede no ser efectiva en algunos casos. Un ejemplo significativo sería el de aquellas empresas que, pese a lograr posicionar bien una fotografía, ésta no consiga atraer un mayor volumen de tráfico web debido a su falta de atractivo (lo que podría pasar fácilmente cuando se tratase del site de una ferretería, donde se suelen utilizar fotos genéricas y de escaso valor). En este caso, convendría decantarse por un esquema, ya que resultaría más atractivo para los internautas.

No obstante, lo cierto es que el proceso de optimización de una foto no comporta demasiado esfuerzo, por lo que es una aspecto que hay que tener en cuenta si se quiere mejorar el posicionamiento de una página o de un site en los buscadores.


Si bien puede no ser efectivo en todos los casos, llevarlo a cabo no conlleva mucho tiempo, por lo que se puede tener en cuenta si se desea mejorar el posicionamiento de la web en los resultados de búsqueda y atraer más visitantes.


Un elemento muy importante del SEO de imágenes es la consistencia a la hora de crear contenido para la página. Por ejemplo, si en una web se habla de coches, habrá que decantarse por una ilustración o fotografía relacionada con este tema.

En la actualidad, y tomando el buscador de Google como referente, se pueden llevar a cabo diversas acciones destinadas a optimizar una imagen:


Asegurarse de que el nombre de la imagen incluye la palabra clave o keyword con la que se está trabajando. 

Revisar que la imagen incluya la keyword en el ALT text o texto secundario (un atributo HTML asociado a la misma). Para ello, se puede modificar el código de la web, o bien recurrir a un gestor de contenidos. 

Además del atributo ALT, usar el atributo Title (intentando diversificarlo un poco frente al atributo ALT), que suele pasar desapercibido pero igualmente tiene una enorme fuerza a la hora de que Google pueda entender el contenido de una imagen. 

Optimizar el peso de las imágenes para reducir su tiempo de carga y mejorar la experiencia de usuario. Para ello se pueden usar algunos recursos gratuitos online como kraken.io.  o

https://tinypng.com/

Conseguir que el texto que acompaña la imagen cuente con las palabras clave que interesan a los responsables de SEO.


Finalmente, conviene destacar ciertos elementos que afectan al tráfico y, potencialmente, al posicionamiento de la web a través de la obtención de más enlaces:

Utilizar imágenes de calidad, y que sean fácilmente visibles en miniatura. Esto se consigue empleando imágenes con un alto contraste. 

Comprobar que el archivo robots.txt permita a los buscadores acceder a las imágenes. A pesar de parecer algo obvio, no siempre es así. 

• Si se tiene los derechos de las imágenes, se puede dar luz verde para que otros usuarios las utilicen gratuitamente, con la condición de que hagan referencia a la web en su blog. De esta manera, además, también se conseguirán links externos que pueden ayudarnos a mejorar la autoridad de un site o página.


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